octubre 2013

El Lago Titicaca y las Islas Flotantes de los Uros

Los Uros, Lago Titicaca

 

El lago Titicaca se encuentra ubicado entre Perú y Bolivia y está afincado en la cordillera de los Andes a una altura de 3.812 msnm. Es el lago navegable más alto del mundo y tiene una extensión de 8.562 km2, de los cuales un 56% pertenece a Perú y 44% a Bolivia.

Las islas flotantes de los Uros se encuentran al oeste del lago Titicaca a unos 7 km de la ciudad de Puno. Los Uros, sus habitantes, son descendientes de una casta propia, anterior a la Inka y distinta a la Aymara. Hablaron varios idiomas de los cuales solo sobrevive el Uro o Pukina. A lo largo de los siglos se han ido mezclado con los Aymaras, cuya lengua acompañada del castellano, son las que hablan hoy en día. Sus casas están construidas sobre unas islas que flotan sobre el lago y se fabrican a base del Kile que es la raíz de la totora. Esta raíz se cosecha generalmente una sola vez al año y coincide con el aumento del caudal del lago, que debido a la presión rompe las raíces de la totora y empieza a flotar en el agua como un corcho. Un trozo de Kile puede medir 6 por 3 metros y para conformar la base de las islas, es entretejido en varias capas. Una vez terminada esta base se colocan encima varios mantos de tortora a manera de aislamiento, el cual puede llegar a tener un espesor de 2 metros. Estas islas pueden durar hasta 40 años, pero requieren de un mantenimiento permanente, lo que supone ir añadiendo capas nuevas de tortora en reemplazo de las que van desintegrándose casi mensualmente. Hoy en día viven entre unas 250 a 300 familias en las islas de Uros.

La Pachamanca

Pachamanca

La Pachamanca es un plato típico de los Andes. Su nombre proviene de la combinación de dos palabras quechuas: Pacha (tierra) y Manka (olla) y significa olla de tierra. Para su preparación se excava un hueco en la tierra de aproximadamente un metro de profundidad y diámetro. En el mismo hueco se prende un fuego, para calentar unas piedras lizas y limpias que se usaran después, para la cocción de las carnes. Estas piedras deben estar libres de humedad porque podrían reventar debido al intenso calor del fuego. Cuando el fuego se reduce a solamente brasas, se coloca en el fondo del hoyo una primera capa de piedras calientes y se empieza con el llenado: primero se coloca una capa de papas, habas, choclos, ocas, camotes y/o yucas y  luego se va alternando entre hojas de plátano y piedras calientes, con el resto de ingredientes como humitas, chancho, carne, pollo, alpaca o cuy. Las carnes deben estar preferentemente envueltas en hojas de plátano para evitar el contacto con la tierra y todos los ingredientes deben de haber sido previamente aderezados con huacatay o chincho, comino, ají panca, ají amarillo, achiote, ajo u otras especias. Al final se vuelve a tapar todo con hojas de plátano y se cubre con tierra hasta que queda el hoyo herméticamente cerrado. El calor de las brasas y de las piedras calientes sumadas a la humedad de los ingredientes, realiza una especie de cocción al vapor. Pasada aproximadamente una hora, se destapa y se empieza a recolectar la comida. El resultante es una muy jugosa, suave y sana combinación de alimentos que se sirven en el centro de una mesa grande para compartir. Se acompaña usualmente con chicha de jora, chicha morada, cerveza o gaseosa. ¡Buen provecho!